Los dibujos de Nahuel Rando: hijos de la sorpresa
Si bien nunca supe lo que es la madurez, tengo la intuición de que es algo en movimiento, un punto de entendimiento consigo mismo. Y hay tantos distintos tipos de madureces como de individuos en la tierra. En un artista poder decir éste soy yo no significa me quedo aquí sino sé por dónde camino. En tal sentido me es sumamente grato prologar esta muestra muy significativa de Nahuel Rando a quien conozco desde su adolescencia y con quien realicé hace ya diez años una versión en historieta de un libro muy anterior mío (Código rompecabezas sobre Récontrapoder en cajón desastre, Ediciones de La Flor, Buenos Aires, 1974), con el nombre de Aventuras de Récontrapoder, Ediciones de La Flor, 2003.
Esta novela interior en la que yo describía dibujando los personajes subjetivos era de por sí para muchos de difícil comprensión, por lo tanto le propuse a Nahuel muchos años después, hacer una nueva versión a estilo comic. Y trabajamos juntos de una manera muy bien sincronizada. Pero ha pasado el tiempo y me encuentro ahora con un Nahuel a quien descubro por primera vez. Viendo su excelente obra actual me viene a la memoria que estábamos trabajando juntos en la mañana del 11 de septiembre de 2001 y vimos por la televisión simultáneamente al instante en el que estaba ocurriendo la caída de la segunda Torre Gemela. Naturalmente nos impresionó mucho. Veo ahora sus dibujos, donde todo se derrumba y al mismo tiempo se reconstruye, se rompe, se entrelaza, en una danza del destino que tiene mucho que ver con mi idea del caos, término que no defino como desorden sino como permutación permanente e imprevisible. En tal sentido creo que este tema asumirlo y encararlo es el gran desafío para los artistas del siglo XXI y me sorprende, por ello mismo, la manera muy precisa y personal en la que Nahuel lo encara.
Cuando hablo de madurez en su obra no sólo lo digo por la originalidad del planteo sino porque combina todas sus experiencias como diseñador desde la historieta hasta los procedimientos digitales como gráficos en términos generales añadiendo una visión que ha ido elaborando en este proceso. Refiriéndome concretamente a sus dibujos de tinta china sobre papel creo que son hijos de un enriquecimiento subjetivo digital que ha tenido, y respecto a los confesados como tales son fruto de la experiencia de la mano dibujando, y, sobre todo, de su sorpresa ante el mundo en el que vive. Esta sorpresa la trasladó al espectador.
Luis Felipe Noé.
Texto curatorial, La Nube. (La Lineal Piensa 2012)
Sobre Promesas y Realidades
Lo digital ofrece a la humanidad un espacio de posibilidades aumentadas, proyección, pronóstico del futuro, redes de hiperconexión social, ilusión de igualdad y horizontalización de la información; pero esconde en su mallado, un conflicto con lo excluido de ese mundo, realidad que irrumpe inevitablemente en este universo fantástico.
Nahuel Rando
Texto Introductorio, Promesas y Realidades. (C.C. Marco del Pont 2011)

